Elegir la mesa adecuada para una oficina puede parecer sencillo, pero la distribución del espacio, el número de trabajadores y la forma de trabajar de la empresa son factores que pueden hacer que una opción sea mucho más adecuada que otra.
No es lo mismo diseñar un despacho individual que una oficina compartida por varios trabajadores. Tampoco necesita la misma solución una empresa en la que cada empleado trabaja de forma independiente que un equipo que colabora constantemente.
Entre las opciones más habituales encontramos las mesas rectangulares, las mesas bench y las mesas individuales. Cada una tiene sus ventajas y puede funcionar mejor en determinados espacios.
Mesa rectangular: una opción versátil para cualquier oficina
Las mesas rectangulares son una de las soluciones más habituales en oficinas porque se adaptan fácilmente a diferentes puestos de trabajo y distribuciones.
Pueden utilizarse como mesas individuales, colocarse frente a una pared o combinarse con otras mesas para crear diferentes configuraciones. Además, permiten separar los puestos de trabajo cuando se busca una mayor sensación de independencia.
Son especialmente interesantes para despachos, pequeñas oficinas o espacios en los que se quiere mantener una distribución sencilla y flexible.
Otra de sus ventajas es que permiten aprovechar bastante bien el espacio disponible, especialmente cuando la distribución se realiza teniendo en cuenta las dimensiones de la estancia y las zonas de paso.
Mesa bench: ideal para equipos que trabajan juntos
Las mesas bench están pensadas para crear varios puestos de trabajo dentro de una misma estructura. Normalmente agrupan dos o más puestos y permiten aprovechar el espacio de una manera muy eficiente.
Son una opción muy utilizada en oficinas abiertas y departamentos en los que los trabajadores necesitan mantener una comunicación constante.
Una de sus principales ventajas es que permiten crear una distribución ordenada y homogénea. También facilitan la organización del cableado y ayudan a conseguir una imagen más limpia cuando existen varios puestos de trabajo juntos.
Además, las mesas bench pueden incorporar diferentes elementos para mejorar la privacidad, como paneles separadores o elementos acústicos.
Mesa individual: cuando la privacidad es importante
Las mesas individuales son una buena alternativa cuando cada trabajador necesita disponer de su propio espacio de trabajo.
Pueden utilizarse tanto en despachos independientes como en oficinas compartidas, especialmente cuando se busca que cada puesto tenga una mayor separación respecto al resto.
También ofrecen mucha libertad a la hora de reorganizar la oficina, ya que cada mesa puede desplazarse o cambiar de posición sin tener que modificar toda la estructura de los puestos.
Son especialmente interesantes para profesionales que necesitan concentración, reciben clientes o realizan tareas que requieren cierta privacidad.
Entonces, ¿cuál es mejor?
No existe una única respuesta. La mejor opción depende de cómo se utiliza la oficina.
Si buscas una solución versátil y fácil de adaptar, una mesa rectangular puede ser una buena elección.
Si tienes un equipo que trabaja de forma conjunta y quieres aprovechar el espacio y mantener los puestos conectados, una mesa bench puede ser más adecuada.
Si necesitas mayor independencia entre trabajadores o quieres crear puestos más separados, las mesas individuales pueden ser la mejor alternativa.
También es posible combinar diferentes soluciones dentro de una misma oficina. Por ejemplo, una zona de trabajo con mesas bench, despachos con mesas individuales y una zona común con mesas rectangulares para reuniones o trabajo colaborativo.
Antes de elegir una mesa, piensa en algo más que el tamaño
Las medidas son importantes, pero no deberían ser el único criterio.
Antes de elegir el mobiliario conviene tener en cuenta cuántas personas van a utilizar el espacio, cuánto tiempo pasan trabajando en él, si necesitan privacidad, cómo se comunican entre ellas y qué posibilidades existen de ampliar la oficina en el futuro.
También es importante pensar en el cableado, los espacios de almacenamiento, la iluminación y las zonas de paso. Una mesa puede encajar perfectamente en un plano y, sin embargo, generar una distribución incómoda si no se tienen en cuenta todos estos elementos.
Por eso, antes de comprar el mobiliario, merece la pena estudiar la oficina en conjunto y no elegir cada elemento de forma independiente.
La mesa debe adaptarse a la oficina, no al revés
Una buena distribución no consiste simplemente en colocar el mayor número posible de mesas. El objetivo es conseguir un espacio cómodo, funcional y coherente con la forma de trabajar de la empresa.
En OFISTYLE estudiamos cada proyecto para encontrar la combinación de mobiliario que mejor se adapte al espacio disponible, al número de trabajadores y a las necesidades de cada empresa.
Porque elegir entre una mesa rectangular, una mesa bench o una mesa individual no debería depender únicamente de cuál nos gusta más, sino de cuál funciona mejor para cada oficina.



